
Un emotivo momento de perdón y misericordia se vivió en la Iglesia Catedral, la actividad se enmarcó como uno de los Hitos de inicio de las celebraciones del Centenario e invitó a toda la Iglesia de Valparaíso a un camino de reconciliación con su propia historia.
Este viernes 28 de marzo a las 18:00 hrs. se realizó en la Catedral de Valparaíso el Hito “Cien años de misericordia y perdón”, celebración que invitó a la comunidad diocesana a contemplar el camino recorrido durante estos 100 años, reconocer los errores cometidos en él e iniciar un nuevo proceso de esperanza hacia el futuro. De esta manera, diversos representantes de los decanatos, parroquias, comunidades religiosas y educativas, se congregaron en la Catedral para realizar esta importante petición de perdón y unir su voces en este relevante Hito del Centenario.

Monseñor Jorge Vega Velasco, Obispo de la Diócesis de Valparaiso expresó su gratitud a la Comisión del Centenario e invitó a valorar estos espacios litúrgicos y pastorales: “Acabamos de terminar una hermosa liturgia, con una buena participación del Pueblo de Dios. Una liturgia penitencial, con personas de diferentes Parroquias tanto de aquí como de la zona interior. Esta actividad está marcada por la celebración del centenario. Y lo decíamos cuando convocamos a vivir este tiempo, estamos agradecidos pero también debemos reconocer nuestras sombras para proyectarnos al futuro. Hemos mirado para atrás y en esta liturgia penitencial hemos reconocido nuestras sombras y hemos pedido perdón. Creo que es bueno comenzar a mirar para el futuro y así continuar con la celebración de nuestro centenario también este año de jubileo”.
Además en su homilia, Monseñor Vega, profundizó en cuatro peticiones de perdón que han hecho mucho daño a la Iglesia de Valparaíso y que necesariamente se deben asumir para encontrar caminos de comunión. “La primera herida, y sin duda la más dolorosa, ha sido el drama de los abusos de poder, conciencia y sexuales cometidos por miembros del clero y personas consagradas, y la lenta reacción institucional que muchas veces los acompañó. Es una herida abierta, que clama al cielo y que ha socavado la confianza del Pueblo de Dios. Como señalé en la Carta con la que convocaba a este centenario, hoy lo reitero: “Es imposible avanzar hacia los cien años si no reconocemos nuestras debilidades y limitaciones, nuestras infidelidades, omisiones, divisiones y conflictos. No podemos pasar por alto el sufrimiento de la Iglesia diocesana, a propósito de los casos de abusos clericales contra menores y personas vulnerables. Ha sido un gran dolor para todos, por esa razón debemos seguir buscando caminos para no volver a repetirlos. Tenemos una tarea en conjunto: hacer que nuestra Iglesia sea un lugar de paz y esperanza, de respeto y cuidado” (Carta Pastoral, nº 12).”


También, el Obispo de Valparaíso invitó a pedir perdón por la indiferencia de los bautizados ante el dolor de los pobres y marginados: “Hoy pedimos perdón por haber sido una Iglesia que muchas veces ha hablado de los pobres, pero no ha vivido con ellos y como ellos. Pedimos perdón por nuestras omisiones y zonas de comodidad y confort. Y renovamos nuestro deseo de ser, como dice el Papa, una Iglesia samaritana y cercana, que “reconoce a cada ser humano como hermano, sin fronteras” (FT 1)”.
La tercera petición de perdón hablaba sobre la incoherencia de muchos bautizados que, ejerciendo cargos públicos o roles de responsabilidad política, han desoído el Evangelio y actuado en contra del bien común, la justicia social o la dignidad humana. En este sentido, Monseñor Vega recordó que “en estos ultimos años he buscado generar puentes de diálogo entre distintos actores públicos de la región. Me he reunido con líderes sociales, sindicales, vecinales, académicos y políticos. A todos ellos les he dicho lo mismo: Que la Iglesia ha estado y estará siempre disponible para ser un espacio de encuentro y de conversación“.
Finalmente, en su homilia el Obispo pidió perdón por la incoherencia de la fe proclamada por muchos empresarios y el modo en que dirigen sus empresas. Haciendo incapié en que “no se puede asistir a misa el domingo y durante la semana, evadir impuestos, pagar sueldos indignos o precarizar la vida de los trabajadores“.


Signos de Misericordia y Perdón
La Comisión del Centenario, dirigida por el Pbro. Enrique Opaso, organizó los diversos momentos dentro de la celebración e invitó a la comunidad a iniciar este camino de reconciliación, asumiendo primero el desafío de cargar firmemente la cruz. Por esa razón, el primer momento celebrativo de la liturgia fue el signo del Vía Crucis. Desde la nave central de la Catedral, avanzó una cruz por siete estaciones, que representaban a los siete decanatos, y desde donde se instó al perdon y la conversión.
Luego la Liturgia de la Palabra invitó a las comunidades presentes a conocer el verdadero perdón que Dios Padre quiere ofrecer. Por esa razón, de la mano del libro del Profeta Isaías, del Salmo 50 y de la Carta a los Romanos, los asistentes fueron asumiendo el desafío de la purificación y la misericordia y la contemplación del rostro verdadero de un Dios que no defrauda. Finalmente, se proclamó el Evangelio de Lucas 15, con el relato del Hijo Pródigo y el Padre Misericordioso, para vislumbrar un horizonte futuro donde la Iglesia siempre se pueda poner de pie y descubra el abrazo de la reconciliación.
Luego de la Homilia de Monseñor Jorge Vega, la oración del Pueblo de Dios, fue el espacio central de la Liturgia y desde donde se expresaron concretamente los dolores que la Iglesia de Valparaíso ha vivido en estos 100 años. Con una mirada de esperanza las peticiones buscaron ayudar en el fortalecimiento de la comunión en este año jubilar; la reparación de las heridas al interior de la Iglesia; la conversión institucional; la preocupación por los marginados, necesitados y migrantes; la oración constante por los trabajadores, niños, jovenes, adultos mayores; y la preocupación por las familias cristianas, vocaciones religiosas, sacerdotales y diaconales; entre otras. Estas peticiones fueron leidas por diversos representantes de las comisiones pastorales, movimientos, parroquias, sindicatos y representantes de variadas comunidades, que asistieron para elevar la oración de perdón como un solo Pueblo de Dios.
Para terminar la Liturgia, el Obispo de Valparaíso, invitó a encender los cirios, como signo de la Luz de Cristo que ilumina nuestra Cruz. La celebración finalizó con un importante momento de oración con la Oración del Centenario de la Diócesis de Valparaíso, creada por los diversos Monasterio de Vida Contemplativa que están en la Diócesis.



Pueblo de Dios presente en la celebración
Diversos representantes de las comunidades de la Diócesis llegaron hasta la Catedral de Valparaíso y fueron protagonistas en esta importante celebración, entregando sus opiniones sobre este Hito y, especialmente, valorando la importancia del perdón.
La Hna. Soledad Covarrubias de la Congregación misioneras catequistas de la Sagrada Familia expresó: “Era muy importante este momento de pedir perdón, por todos los errores que vamos cometiendo, todos fallamos, todos cometemos pecados y es muy necesario decirle al Señor que nos perdone, porque es bueno sentir ese perdón, para vivir en la verdad y que las personas que están castigada que también reaccionen y pidan perdón. Hay que seguir rogando por las víctimas sobretodo, y encuentro que era muy necesario en esta oración de perdón recordarlas.”
Por su parte, Luis Flores y Verónica Jauregui, Matrimonio representante al movimiento Nazareno comentó que: “Fue muy lindo falto un poquito más de gente sí, pero contento porque se dio una una atmosfera bien linda donde se pudo compartir con los Movimientos. Esta ceremonia fue algo inédito algo bonito para la Iglesia de Dios“.
También el Padre Paulo Lizama, formador del Seminario Mayor explicó la importancia de este momento: “En esta ocasión nos ponemos serios para tomar conciencia de lo que significa este tiempo importante. Son 100 años de muchas luces pero también de sombras que necesariamente hay que atrevernos a pedir perdón. Ahora lo hemos hecho, miramos hacia atrás y miramos hacia adelante también con mucha esperanza para caminar según el corazón de Jesús, un corazón renovado dispuesto a pedir perdón y a caminar mirando al Padre“.
Monseñor Mario Salas, Obispo Auxiliar de Valparaíso, también expresó la importancia de este momento: “Habia gente de gran parte de nuestros decanatos y creo que fue una bonita instancia para partir el Centenario con una actividad como ésta, pidiendo perdón junto a la gente, también se transmitió por la Radio y por las Redes y fue un bonito momento para partir el centenario y que mejor que pidiendo perdón por nuestros pecados y por los pecados estos 100 años, pero también proyectándonos en el futuro, Dios quiere que seamos cada día mejores discípulos de él y así forjar una iglesia en comunión y en salida, que reconoció sus errores y pidió perdón“.
Finalmente, Adrian Reyes representante de la pastoral del Liceo Santa Teresa, concluyó: “Me pareció una actividad muy linda, la liturgia, las peticiones y el hecho de que se nos haya incluido a todos nosotros, fue algo muy muy lindo y muy único”.














































Visto 62 veces, 62 vistas hoy